La Voz Judía


La Voz Judía
“Nuestro exilio terminó cuando descubrimos el Yddishkeit”

Entrevista con Rabi Shimon Grilius de Yeshivat Shvut Ami, Ierushalaim

Los primeros años
Rabi Shimon Grilius nació hace 65 años en Vilna, y como buen estudiante ruso planeó tener una educación terciaria. Sin embargo, los judíos no ingresaban con facilidad en la universidad local, y en su caso, los rumores acerca de que estaba involucrado en algunas actividades subversivas –que en realidad eran sus primeros pasos tentativos para la recuperación de su herencia- lo hicieron menos deseable como futuro alumno.
Shimon, o Semyon, como lo conocían, optó en consecuencia por ir a un instituto técnico en la ciudad de Ryazan, a unos 200 kilómetros al este de Moscú, y allí estuvo cuatro años estudiando electrónica y se graduó como ingeniero en radio y electrónica con muy altas calificaciones.
El continuó con sus “actividades” en Ryazan. Los jóvenes judíos de las distintas ciudades de Rusia, Ucrania y Lituania, solían reunirse en los albergues estudiantiles “para estudiar lashón haKodesh y para practicar las mitzvot de las festividades”, él recuerda. “Nos solíamos encontrar en Shabat para estudiar los textos sagrados hebreos que habían sido ingresados clandestinamente en el país desde los EE.UU. y desde Israel”.
Mientras los más jóvenes iban descubriendo su herencia judía, las autoridades soviéticas se mantenían vigilantes hacia lo que consideraban una “organización clandestina” involucrada en “delitos políticos”.
Luego de completar sus estudios, Shimon regresó a casa de sus padres, quienes se habían mudado a la ciudad portuaria de Klaipeda (anteriormente Memel). El padre de Shimon, Aharon Grilius también había sido condenado por tomar parte en actividades “clandestinas”, y luego de cumplir su sentencia se había exiliado en Klaipeda.
Si bien Shimon encontró un trabajo con facilidad en su especialidad en Klaipeda, no tenía demasiadas oportunidades para entregarse al creciente impulso que sentía hacia sus raíces judías. El pasó unas vacaciones en Vilna o en Kovno con amigos, y descubrió dos bibliotecas judías en las casas de familias que estaban dispuestos a arriesgarse para proporcionarles recursos a los muchos judíos que querían estudiar más acerca de su herencia judía.
En la actualidad, Rabi Grilius se ríe cuando recuerda esas bibliotecas. Muchos de los volúmenes que había allí no tenían ningún contenido de Torá, y en cambio trataban de temas relacionados con el Estado de Israel y con el ejército de Israel. Volviendo atrás, sin embargo, ellos sentían que todo libro impreso en letras hebreas tenían un aura de Torá y de Yiddishkeit.

Apresados y sentenciados…a vivir
En 1968, los miembros del círculo de Shimon fueron arrestados. Shimon pudo arreglárselas para volver a Klaipeda, pero muy pronto se dio cuenta de que no había escapatoria.
“Yo estaba sentado en una oficina de la compañía de radio cuando tres hombres entraron identificándose como policías. Me di cuenta de que estaba en problemas.
Cuando me pidieron que los acompañe me di cuenta de que nos dirigíamos hacia mi casa para que hicieran una investigación. Al comprobar que el resultado de la investigación era negativo, me llevaron detenido”.
Shimon fue objeto de un juicio falso cuyo resultado –pese a los testigos, al defensor oficial y a la deliberación de la corte- ya estaba predeterminado: cinco años de trabajos forzados.
No obstante, el trabajo en el campo solidificó la decisión de Shimon sobre la observancia, dado que él resolvió luchar para vivir como un judío religioso.
“Mientras estuve en el campo leí acerca de que un grupo de judíos de Leningrado habían sido arrestados por haber intentado secuestrar un avión y volar hacia Israel. En aquellos tiempos había cuatro campos de trabajo para prisioneros políticos, y era obvio que algunos de ellos vendrían a mi campo dado que la KGB nunca enviaba a un grupo completo al mismo lugar. Yo rezaba para que quienes vinieran fuesen religiosos para que pudieran estudiar Torá conmigo. Cuando vi a Yosef Mendelovich me di cuenta de que mis ruegos se habían hecho realidad”.
Bajo la tutela de Mendelovich floreció la conciencia judía de Shimon hasta el punto que les pidió a sus padres que enviaran pedidos para que los tres pudieran emigrar. Los pedidos fueron rechazados. Poco tiempo después de ser liberado los padres de Shimon le dijeron que los pedidos de ellos dos habían sido aceptados, por lo que él ya no tenía más un hogar donde regresar. Tres meses más tarde Shimon recibió la noticia de que su pedido de abandonar Rusia le había sido otorgado.

Ayudando a liberar a Yosef Mendelovich
Cuatro años después de llegar a Israel Shimon se convirtió en uno de los líderes de una campaña destinada a liberar a su amigo Yosef Mendelovich, quien seguía consumiéndose en una prisión rusa. Cuando Mendelovich llegó al aeropuerto Ben Gurion en 1981, Shimon Grilius, quien ya era una importante figura dirigente dentro de la comunidad rusa en Israel, lo estaba esperando.
Rabi Grilius agradeció la estrategia del Senador Americano Scoop Jackson, coautor de la Enmienda Jackson-Vanik, que logró forzar a los soviéticos para que permitieran la emigración de los judíos. Gracias a él, más de 300.000 pedidos de salida fueron autorizados. “El fue uno de los hombres justos entre los gentiles; fue muy inteligente, no habló de judíos ni de Rusia para nada, sólo habló en términos generales diciendo que un país que respeta la libertad de sus ciudadanos, que incluye la de ir donde quiera, gozará de los privilegios del mercado Americano”.
Grilius fue presentado al senador Jackson cuando asistió a una Conferencia sobre los Judíos en la URSS, en Nueva York, enviado por la oficina del Servicio Exterior de Israel. Allí le contó su historia. “El se sintió muy conmovido cuando le dije que había observado mitzvot en la prisión. Aparentemente el admiraba doblemente a una persona que no sólo había sido perseguido por su activismo nacionalista sino además por sus creencias religiosas. Al saber que Mendelovich también había sido perseguido por su observancia religiosa, el Senador Jackson resolvió redoblar sus esfuerzos para ayudarlo”.

Shvut Ami
En Israel, Shimon se convirtió en la mano derecha del Rav Eliezer Kugel, quien fundó la Yeshivá Shvut Ami, que aún ocupa su sitio original en la calle Belilius, en Yerushalaim. Shvut Ami fue un instrumento escencial en cuanto a revolucionar la conciencia religiosa de la comunidad rusa en Israel, llegando a muchos de sus miembros incluso antes de que abandonaran Rusia a través de las frecuencias de radio en idioma ruso que penetraron la cortina de hierro algunos años antes del colapso del comunismo.
Actualmente, Rabi Grilius es uno de los directores de Shvut Ami, donde sirve como maguid shiur y como guía y mentor de muchos rusos que siguen el camino hacia la observancia religiosa. Shvut Ami tiene dos kolellim, entrena líderes para las comunidades judías en Rusia, envía por radio shiurim en ruso y publica literatura judía para la comunidad ruso-parlante.

Mensaje final
Rabi Grilius expresa su gratitud hacia las personas e instituciones que ayudaron a los refuseniks (los objetores de conciencia) y a los activistas de aliá.
“Siempre estaremos agradecidos a personas como el Rav Pinjas Teitz de Elizabeth, Nueva Jersey, z”l y al Sr. Mordejai Neustadt, uno de los fundadores del Vaad L’Hatzalah Nidjei Israel, de Agudat Israel”.

 

La tribuna Judía 51

Redacción y Administración: Lavalle 2168 Of. 37 ( C.P. 1051) de 15.30 a 18.00 Hs.
Tel.: 4953-7132 / Telefax.: 4961-0954

Tribuna Judía
Una voz que ahonda en las raices judías

Aparece quincenalmente
Director: Prof. Pedro E. Berim
Diseño y Diagramación: Luminaria Design

Propietario
Unión de Israel en la argentina (U.D.I.)

Registro Nacional de la Propiedad Intelectual #187.257